lunes, 9 de febrero de 2009

SOBRE LA INSPIRACIÓN Y EL COMPROMISO

En El corazón de las tinieblas, novela que Josep Conrad publicó en 1902, hay unos párrafos de excepcional belleza que ejemplifican el compromiso con la historia que se ha elegido narrar:
«Creo que me habría puesto a gritar si hubiera creído lo que veían mis ojos, pero al principio no quise creerlo, me parecía algo imposible. […] Lo que hizo que aquella sensación fuera tan opresiva fue –cómo podría definirlo- la conmoción moral que sufrí, como si algo verdaderamente monstruoso, intolerable para el pensamiento y odioso para el alma, me hubiera asaltado de repente. […] No traicioné al señor Kurtz, no traicionarle era como una orden para mí –estaba escrito que había de ser fiel a la pesadilla que yo mismo había elegido-.»
En esa piedra de silencio que es nuestra conciencia van grabándose, perfectas en su escritura, las intuiciones, las percepciones, los sentimientos y las experiencias que conforman nuestro estar en el mundo. El poeta es consciente de que las vetas líticas significan un recorrido vital y que el poema –el cuento, la novela- en tanto que representación de tal recorrido brilla ante él para que lo extraiga de la materia informe y lo transcriba para ser narrado. Pero eso que llamamos poema es uno entre un número indefinido de destellos que, agotándose en su fugacidad, desesperan por ser dichos, escritos, en su singularidad. Quizás es esto lo que el poeta llama inspiración. Ese agolparse de visiones entre las sombras y voces inaudibles a las que él ha de darles una forma y un sonido en el espacio y en el tiempo. No sin resistencia, finalmente el poeta acepta -siempre de modo imperfecto- contar. Esto significa que ha elegido una de las historias grabadas en la piedra, uno de los poemas, y que al elegir se compromete a ser fiel y responsable con tal historia.
[Fragmento del Cuaderno de notas de Manuel T. - Imagen, Daniel Madrid]

4 comentarios:

nafsak dijo...

Había leído, "sobre la inspiración y el insomnio", caso que creo no es el mío. Pero fíjate qué momento.

Un saludo

Antonio Tello dijo...

Quizás entre el compromiso y el insomnio haya una alianza secreta, pues aquél necesita de éste para mantenerse.
Abrazos

Jenni dijo...

Conocí la novela a través de Apocaliypse now (lo que son las cosas), y hay algunos fragmentos que no me cansaría de leer y releer.

Antonio Tello dijo...

Mis tratos con Conrad empezaron con Lord Jim y desde entonces he leído gran parte de su maravillosa obra en la que, como bien dices, hay fragmentos bellísimos.
Gracias Jenni por tu visita.