
Nezahualcóyotl, tlatoani -soberano- azteca de Tetzcuco, en el siglo XV, encarna el alto grado que había alcanzado la cultura mesoamericana precolombina. La poesía y el pensamiento filosófico se expresaban con la misma voz ese sentimiento de perplejidad ante las cosas del mundo, la fugacidad del tiempo, la brevedad de la vida antes de que las almas vayan a «ese lugar donde de algún modo se existe» -verso que puse de epígrafe en Creación, el último poema titulado de Sílabas de arena. Los Cantos de Nezahualcóyotl no son meros himnos a los dioses, sino una profunda reflexión sobre la condición humana, que, asimismo, ponen de relieve en la naturalidad de sus formas los notables registros expresivos de la lengua náhuatl.
3 comentarios:
Interesante el aporte. El video y el audio me trasladaron a ese tiempo, además que motiva a la reflexión.
Interesante
Interesante el aporte. El video y el audio me trasladaron a ese tiempo, además que motiva a la reflexión.
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