domingo, 23 de octubre de 2011

LA BELLEZA Y LA FORMA


Dibujo de Picasso para La obra maestra desconocida, de Balzac


«-¡No es misión del arte copiar la naturaleza, sino transmitirla! ¡Eres un poeta y no un vulgar copista!- exclamó con vehemencia el anciano, interrumpiendo a Porbus con gesto autoritario- ¡Si fuera así, un escultor no tendría más que sacar el molde de una mujer! Prueba a moldear la mano de tu amante y luego contémplala; te parecerá un horrible cadáver sin semejanza alguna con la realidad, y te verás obligado a recurrir al cincel del escultor, quien, sin copiarla exactamente, le infundirá  movimiento y vida. Hemos de saber captar el espíritu, el alma, el aspecto externo de las cosas y de los seres. ¡Los efectos! Son meros accidentes de la vida, y no la vida. Una mano, por seguir con el ejemplo, no forma simplemente parte del cuerpo, sino que expresa y prolonga un pensamiento que es preciso saber captar y reflejar. Ni el pintor, ni el poeta, ni el escultor deben separar el efecto de la causa, que forman indefectiblemente un todo. En ello estriba la auténtica lucha. Muchos pintores triunfáis por instinto sin conocer ese concepto del arte. ¡Dibujáis una mujer, pero no la veis! Así es imposible descifrar los arcanos de la naturaleza. Vuestra mano reproduce, sin que os deis cuenta, el modelo que habéis copiado en el taller de vuestro maestro. No penetráis lo bastante en la intimidad de la forma, no perseguís con suficiente amor y perseverancia los quiebros y las fugas de esa forma. La belleza es ardua y difícil, y no se deja apresar por las buenas; es menester esperar durante horas, espiarla, apremiarla y atenazarla para obligarla a rendirse...».





La obra maestra desconocida, Honoré de Balzac (Círculo de Lectores, 2000, trad. Javier Albiñana). Con ilustraciones de Pablo Picasso, encargadas por el galerista Ambroise Vollard, en 1931, y consistente en trece aguafuertes.

lunes, 10 de octubre de 2011

EL APÁTRIDA

                           
porque no fuiste desterrado de un país
sino del alba     exiliado a esa luz
que te enceguece     eres
una sombra inmóvil entre las horas del día
una memoria sin
                            hemisferio del pasado

quiero que mi conciencia muera y
el viento se lleve los ojos de los árboles
las bocas de las dichas   el hedor de las desdichas
quiero que llueva sobre mi yo desnudo
ese yo sin rostro y sin causa que sobrevive
     entre dunas de signos

quién es ese yo escondido que te habla
como si fueses yo

ese yo detrás de mi yo que me habla
como si fueses tú

tú soy / yo eres
en qué lado de la frontera me / te encuentras

y yo / él
en qué yo es    desde qué voz nos habla

tú / yo
somos el yo / él que se habla a sí mismo


la voz que nace de la angustia
te divide y condena a la inmovilidad
al adiós pintado en las paredes del laberinto
   y así    sujeto   tú / yo al instante de una calle
     oyes los cantos de las conciencias náufragas
y no dices yo        no dices yo
los cuerpos deshabitados de los apátridas
                                          no dicen yo


lunes, 26 de septiembre de 2011

LA CASA DE LA LOCURA


El hijo del arquitecto (Anaya & Mario Muchnik, 1992) es una novela que trata de la lucha del hombre por crear un espacio propio, por hacer más habitable el mundo, aunque sea consciente de que su vida es apenas un destello en el cosmos. Toda creación implica la búsqueda de la belleza, pero ésta no siempre surge tal como la pensamos. A veces, como dice uno de los personajes en el fragmento que recoge el vídeo, «es un filamento retorcido del alma y otras un sueño perfecto». 
Las imágenes del vídeo corresponden a El Castell, edificio situado en la urbanización Vallpineda, en la frontera entre Sitges y Sant Pere de Ribes (Barcelona). Su creador es el arquitecto Ricardo Bofill, quien, por alguna razón que ignoro, reniega de su paternidad.

lunes, 19 de septiembre de 2011

EN EL ROSTRO

        
        más vida hay

         en la hormiga que explora
         yendo y viniendo
               el rostro del hombre
         en la mosca que       insistente
         frotándose los ojos     deposita sus larvas
                            en los labios del hombre
         en el gusano que sale a rastras
         de la boca del hombre
                 ahíto el estómago de la mirada
          que vitrificó en la retina
                             los mil rostros del asesino


           hormigas           moscas          gusanos
                     pululamos en la cola cercenada
                             del gran lagarto
           mientras el viento lleva
                 el hedor de las corrupciones
                      ventila los sótanos de batalla

De Nadadores de altura (Cartografías, 2011)

domingo, 4 de septiembre de 2011

EL SUEÑO DE PI

Playa de Long Beach, Nueva York


Pi evitaba siempre viajar a las grandes ciudades. Decía que éstas hacen olvidar al hombre su medida en el mundo, mientras que el mar, la llanura y el desierto lo sitúan en la frontera de su propia finitud. Por este mismo motivo amaba la pintura de Mark Rothko. Nadie como él había pintado con tal intensidad los límites de la existencia humana.
Como albergaba la secreta esperanza de ver algún día al artista, cuando Pi se casó, a su esposa no le costó convencerlo de que el viaje de bodas fuese a Nueva York. Él sabía que cumplir su deseo era tan improbable como conocer el número de estrellas que brillan en el cielo, pero aun así cada día que pasaba de su luna de miel sin ver a Rothko se sentía frustrado. El último día, sintiendo que el agobio de la ciudad se le hacía cada vez más insoportable, Pi convino con su mujer que iría a pasear solo a Long Beach. Frente al mar caminó varios kilómetros acompañado por el sonido de las gaviotas y el batir de las olas en la playa. Atardecía y el horizonte ya fracturaba el espacio en una zona oscura y otra rojiza, cuando Pi decidió regresar al hotel. En ese momento, como una visión surgida de una vibración del aire, vio venir hacia él un hombre arrastrando una varilla.  Al pasar a su lado, el individuo levantó la vista y sus miradas se encontraron fugazmente. Luego Pi lo vio alejarse dejando tras de sí una línea en la arena. ¿Y si aquel hombre era Rothko? ¿Y si aquella línea era un horizonte trazado para él?
Esa noche, cuando cenando en el hotel su mujer le preguntó cómo le había ido, Pi comprendió que le era imposible hablar de lo sucedido.
      -          ¿En qué piensas? –insistió ella.
      -          En la marea –respondió Pi.
     De Voces del fuego

miércoles, 31 de agosto de 2011

LA CARRETERA


Ladera abajo, detrás de un bosque de pinos, pasa la carretera. Es un río siempre monótono hasta que una noche se oye el aullido de un perro. Una larga latencia de dolor que poco a poco se extingue y vuelve el mecánico fluir de la corriente.

De Cuaderno de notas de Manuel T.

martes, 19 de julio de 2011

TARDE


Garganta del diablo, Cataratas del Iguazú.
                 
tarde sé de la inutilidad del instinto que persiste
agotándose lentamente  
he dicho tarde   cómo puede ser tarde o temprano
en este lugar de frases iguales y distintas    cada una
cada una con la ausencia 
                                       cada una con la presencia del río que fluye tarde y temprano

de qué sirve la voz que teme al abismo
y abandona en su descenso al alma que  
muda    nada podrá decir de la dicha
nada podrá decir del dolor humano

De Lecciones de tiempo

viernes, 15 de julio de 2011

ÁNGEL


Ángel, que era un hombre sencillo y cariñoso con su familia, descubrió que el trabajo que cierto día le encomendaron le daba sentido a su vida haciéndolo distinto a todos los demás. La tarea exigía vocación y entrega total, y él la ejecutaba con extremo rigor. Así ganó fama entre los de su oficio y creció en él la certeza de haber sido ungido por una entidad superior, para llevar a cabo aquel cometido que lo situaba más allá de toda culpa. Por esto, cuando empezó a escuchar voces y gritos que le impedían dormir,  Ángel se sintió al principio perplejo y, enseguida y por primera vez en mucho tiempo, vulnerable. Indefenso. Ángel se entregó a la oración, pero fue en vano.
Una noche, apenas conciliado el sueño lo despertó un ruido. Frente a él, al pie de la cama, un hombre le apuntaba con una pistola. A pesar de la penumbra y del rostro desfigurado del otro, lo reconoció. «¡A la mierda!», le oyó decir y Ángel saltó de la cama. Su mujer dormía plácidamente a su lado. Sudoroso y angustiado, fue a comprobar que sus hijos también lo hacían. Salió al patio y encendió un cigarrillo. Antes de acabarlo del todo volvió a la cama y le dio una última calada. La brasa del cigarrillo ardió. «¡A la mierda!», dijo el otro y la cara de Ángel estalló.

De Voces del fuego

lunes, 27 de junio de 2011

LA TORRE


  
cien escalones subes con
la piedra a la espalda subes
hasta la cima de la torre

y lo que tus ojos ven es                       

la majestad del horizonte
                                             el campo de las estaciones
                                                          
y lo que tus ojos ven es
                                              
la primavera arrasando los puentes
                                               el verano quemando los bosques
                                                                                               y bajas
brama en el caracol el otoño
el invierno encanece el aire
cien escalones bajas con
 la piedra a la espalda bajas
hasta el pie de la cantera
                                                          
ahora ya lo sabes       es ira
la luz que divide tu sombra 



Fragmento de Lecciones de tiempo. El vídeo fue realizado con la colaboración de Paco Valverde.

jueves, 16 de junio de 2011

LA LUNA, Jorge Luis Borges


Se han cumplido veinticinco años de la desaparición de Jorge Luis Borges, acaso el más grande escritor en lengua castellana del siglo XX. Acaso, junto a Miguel Cervantes, el más grande escritor que ha dado esta lengua. Ayer, 15 de junio, aniversario de su muerte se produjo un eclipse de Luna, astro al cual el poeta le dedicó un par de poemas, el primero de los cuales digo. Las imágenes del fenómeno celeste pertenecen a Eduardo Salvatierra, autor asimismo del vídeo.

miércoles, 8 de junio de 2011

LA DUDA DE KAFKA


Franz Kafka visto por Andy Warhol
Kafka se hace (nos hace) una pregunta inquietante. ¿Y si Odiseo se taponó los oídos con cera y nunca oyó el canto de las sirenas? De ser así, Odiseo habría engañado a los dioses y a las sirenas haciéndoles creer que había oído la música secreta y resistido a ella socavando así para siempre el poder divino. Pero, de ser así cabe otra pregunta. ¿Qué no oyó Odiseo mientras atravesaba el desfiladero pretendiendo desafiar la locura con que los dioses castigaban a los mortales que oían su música? Quizás nada o acaso apenas un rumor sordo y continuo, como de mar o de cielo lejano. En este supuesto, me atrevo a pensar que Odiseo fue, antes que Homero, el primer poeta que llegó a los aledaños del silencio y descubrió que las almas de los hombres son voces de la eternidad.
Del Cuaderno de notas de Manuel T.

viernes, 3 de junio de 2011

SOBRE EL CUENTO

Paul Verlaine visto por Magixl

Paul Verlaine decía que un poema es tensión hacia la exactitud. Su trasunto en prosa, el cuento, también lo es. Es la flecha disparada hacia el blanco. Pero ¿qué impulso lleva la mano a la flecha, la carga en el arco y la dispara? No es una idea, porque ésta es un artificio de la inteligencia, sino una intuición, un gránulo de fantasía; una suerte de conocimiento surgido extramuros de la razón, acaso de una memoria anterior. Incluso del olvido. Es la intuición lo que vincula al poeta con lo sustantivo, la fuerza que atraviesa su alma en busca de su voz, su forma, para revelar la verdad del poema. La verdad del cuento.
De Cuaderno de notas de Manuel T.