viernes, 27 de marzo de 2009

EL LENGUAJE COMO RESISTENCIA

La fuerza del lenguaje está en su capacidad de re-creación, la cual hace que no participe del carácter erosionador del tiempo, sino de fijación, aunque efímera, de aquello que nombra. La naturaleza recreadora de las palabras hace factible la memoria, pero ésta es vulnerable a la acción del olvido, el cual constituye uno de los agentes erosionadores del tiempo. [Del Cuaderno de notas de Manuel T. Imagen: Tiempo, Denis Grzetic]

5 comentarios:

Mon dijo...

¿Es por eso que no consigo olvidar algunas palabras leidas?

Saludos!

;)

Antonio Tello dijo...

Quizás, Mon. Como dice la nota, las palabras escritas actúan contra el olvido, son memoria que que nos sujetan al mundo.

nafsak dijo...

Ay, yo lo veo de otro modo y te digo; ¡Sí, señor!.

Gracias por esta entrada

nafsak dijo...

Quiero decir que lo que dices es buenísimo y además, lo veo de otro modo. Esta entrada es poética a tope. Compréndanme.

Saludos

Antonio Tello dijo...

Gracias NB. Bajo esta idea del lenguaje he escrito y escribo. Pero me gustaría saber cómo lo ves tú, porque cada "verdad» es, según Nietzsche, una forma de interpretar el mundo.