miércoles, 15 de septiembre de 2010

OMAR JAYYAM

6
Levantar sobre el mar adobes, vano empeño;
templos de fuego, ídolos, iglesias, sinagogas
me hartan. ¿Quién te dijo, Jayyam, que habrá un infierno?
¿Quién volvió del infierno? ¿Quién marchó al paraíso?

 Robaiyyat (Hiperión, versión española de Zara Behnam y Jesús Munárriz), de Omar Jayyam, poeta persa del siglo XI)

6 comentarios:

Alicia María Abatilli dijo...

Nada, nadie, pero siempre buscamos.
Gracias por esta entrada.
Alicia

Antonio Tello dijo...

Gracias a ti, Alicia María por no pasar de largo

hugo dijo...

Hola Antonio:

La primera vez que supe de la existencia de los irónicos y a veces cáusticos cuartetos Rubaiyyat, fue, como no, a través de "el viejo" Jorge Luis con un poema interesante en "El elogio de la sombra", aunque creo que ya lo menciona en algún otro lado ( por cierto él lo escribe Rubáiyát). Hace cosa de un par de años encontré olvidado en un asiento del Cercanías que tomo para Vilanova, la edición de Visor de los Rubaiyyat (con una interesante introducción de Carlos Areán). Cada vez que releo esos cuartetos continúa sorprendiéndome el discurso transgresor que los alienta.
Ahora vuelvo a leer el cuarteto que nos ofreces y pienso con Omar Jayyam que "El universo es una cintura pequeñita que nos rodea".

ungranabrazo

salut,
hugo

Antonio Tello dijo...

A Jayyam, a quien también descubrí gracias a Borges y a Horacio Guaraní, quien compartía con el persa la devoción por el vino, siento verdadera admiración. Un poeta valiente, iconoclasta y de una vasta cultura. Un transgresor, como bien dices, Hugo.

Natalie Sève dijo...

Querido Antonio,

Vuelvo a leerte después de muchos días de extremo trabajo... creo que este texto está sumamente relacionado con los momentos presentes en los que iglesias, religiones y figuras de maestros se caen a pedazos.
Sólo nos queda seguir alentando nuestra sagrada rebelión...
Un abrazo!

Natalie

Antonio Tello dijo...

Así es Natalie (gran trabajo el de la exposición del Bicentenario), se trata de luchar de todas las formas posibles contra la indiferencia.
Un abrazo