domingo, 20 de noviembre de 2011

SIGNO


                    Yo soy ese extranjero que mañana regresará
                     a la patria, al cabo extraña, a cavar
                     la colina en busca del poema que su memoria
                     sepultó en una lata de galletas.
                     Yo soy ese poeta que hundió en la tierra
                      la palabra y ha olvidado
                     el lugar
                     el índice
                     la página
                     la montaña
                     el poema.
                     Yo soy ese náufrago sin mares que terminará
                     sus días contando historias, urdiendo leyendas,
                     pagado por la caridad de los curiosos,
                     cuando la fatiga le anude los músculos.


De Conjeturas acerca del tiempo, el amor y otras apariencias (Cartografías, 2009).

4 comentarios:

La soñadora pránica dijo...

No es tan triste, al fin y al cabo, como que los curiosos ni siquiera sepan que existes... y eso por culpa de los canallas.

(Me han quitado las ganas de escribir, y eso no se perdona fácil).

Amelia Díaz dijo...

Ufff...es que eres un maestro, poeta!!!

Antonio Tello dijo...

Roxana, creo que nadie nos puede quitar ni las ganas de vivir ni las de escribir. Los artistas no tenemos derecho a resignarnos ante la adversidad.
Durante esta semana asistí a un encuentro poético. Lo que escuché me enfadó mucho, no tanto por el bajo nivel de algunos poetas, sino porque ya se les llevan a la consagración y ¡les publican!
Pero esto no tiene que afectar a nuestra tarea. Nuestra obligación es seguir. Seguir. Seguir. ¡Ánimo!

Antonio Tello dijo...

Y tú, Amelia, muy generosa! Yo sólo procuro ser honesto. Un fuerte abrazo,